Conoce la historia detrás de Hello Marketeros

Cuando la experiencia de las grandes compañías se convierte en una oportunidad para los emprendedores

Sandy Barón, fundadora de Hello Marketeros

ntes de convertirse en una de las compañías deportivas más reconocidas del mundo, Nike se llamaba Blue Ribbon Sports. En 1964 no tenía oficinas modernas, centros de innovación ni grandes presupuestos: sus primeras 300 cajas de zapatos fueron almacenadas en el cuarto de lavandería del sótano de la casa de los padres de Phil Knight. Desde allí, Knight cargaba los productos en su automóvil y recorría pistas y escuelas para vendérselos directamente a los corredores. Nike relata que aquel sótano fue, literalmente, la primera oficina de la empresa.

McDonald's tampoco nació como la gigantesca red internacional que conocemos actualmente. Comenzó en 1940 con un restaurante abierto por los hermanos Richard y Maurice McDonald en San Bernardino, California. En 1948, los hermanos tomaron la decisión arriesgada de cerrar temporalmente, reducir el menú y reorganizar completamente la operación para crear un sistema más rápido, sencillo y replicable. Cuando Ray Kroc conoció el negocio en 1954, no vio solamente un restaurante exitoso: vio un método que podía expandirse. La historia oficial de McDonald's señala que esa combinación de procesos, consistencia y visión impulsó su crecimiento posterior.

Estas historias suelen contarse desde la grandeza de sus resultados. Sin embargo, en sus comienzos no existían certezas. Existían productos, intuición, trabajo y una enorme cantidad de preguntas todavía sin resolver.

Ese es el punto que Sandy Barón quiere que todo emprendedor comprenda: las grandes compañías también comenzaron pequeñas. La diferencia no siempre estuvo en tener una idea extraordinaria, sino en aprender a convertir esa idea en un sistema capaz de sostenerse, mejorar y crecer.

De esa convicción nació Hello Marketeros.

Una idea que comenzó mucho antes de tener nombre

Hello Marketeros no surgió durante una reunión corporativa ni nació únicamente como un entrenamiento empresarial o de marketing. Su origen está conectado con la vida de una mujer que ha pasado casi 20 años resolviendo problemas empresariales y que, al mismo tiempo, ha vivido personalmente la incertidumbre de crear negocios desde cero.

Sandy Barón nació en Bucaramanga, Colombia, en 1983. Es ingeniera industrial, estratega, empresaria y creadora de un dinámico ecosistema de compañías en Colombia y Estados Unidos.

Está casada con Camilo Buitrago, su compañero de vida y de muchos de los desafíos que han acompañado la construcción de su historia familiar y empresarial. Juntos son padres de Federico y María José, dos hijos que representan una parte fundamental de sus motivaciones, aprendizajes y propósito.

Pero para comprender verdaderamente el origen de Hello Marketeros también es necesario reconocer una dimensión esencial en la vida de Sandy: su fe.

Ella afirma que Dios ha sido su guía y respaldo en cada una de las decisiones importantes de su vida. Considera que el camino recorrido, las oportunidades recibidas, los aprendizajes adquiridos y la mujer en la que se ha convertido han sido el resultado de una dirección espiritual que le ha permitido ver posibilidades incluso en medio de los momentos más inciertos.

Para Sandy, su visión empresarial no está separada de su relación con Dios. Por el contrario, entiende su capacidad para crear, servir, formar personas y construir oportunidades como parte de un propósito mayor.

Desde niña también estuvo rodeada por conversaciones sobre clientes, proveedores, empleados, inventarios, eventos y ventas. Sus padres, Rigo y Claudia, sembraron en ella las primeras semillas de una vocación empresarial que años más tarde se convertiría en el centro de su vida profesional.

Su padre construyó un nombre reconocido en Santander a través de negocios vinculados con el entretenimiento vallenato, la música y el comercio. De él, Sandy aprendió a observar las oportunidades, relacionarse con diferentes personas y comprender que detrás de un negocio siempre existe una red de conexiones.

Su madre representaba otra fuerza complementaria: la estructura.

Organizada, disciplinada y rigurosa con los detalles, Claudia estuvo al frente de Los Compadres, uno de los restaurantes más reconocidos de Santander en su época. Allí, Sandy no solo conoció la operación gastronómica; también presenció las largas jornadas, los estándares de servicio y el esfuerzo necesario para mantener una empresa funcionando todos los días.

Veinticinco años más tarde, ya instalada en Estados Unidos, retomaría parte de aquella historia para crear The Compa, como homenaje a sus padres y a las enseñanzas recibidas en este lugar.

Sin saberlo, Sandy comenzó allí una formación que no aparecía en los libros: la de entender que una buena idea necesita disciplina para permanecer en el tiempo.

De solucionar problemas a construir empresas

Su formación como ingeniera industrial fortaleció esa mirada. Le enseñó a comprender las empresas como sistemas en los que las personas, los procesos, los recursos y las decisiones deben trabajar de manera coordinada.

A lo largo de su trayectoria, Sandy se especializó en identificar dolores empresariales y convertirlos en estrategias, metodologías y soluciones aplicables.

Fundó Market Support en Colombia, una agencia de publicidad y consultoría estratégica que ha desarrollado proyectos para compañías como Abbott, Novartis, Procaps, Adium y Steincares, entre otras. Más de 500 proyectos exitosos en el mercado en los últimos 15 años. Su trabajo con organizaciones multinacionales le permitió conocer desde adentro cómo operan las empresas que cuentan con departamentos especializados, indicadores, procedimientos, equipos multidisciplinarios y presupuestos destinados a investigar antes de tomar decisiones.

Con su llegada a Estados Unidos creó Market Support Miami LLC, ampliando su experiencia a un mercado distinto y trabajando con compañías como Estrella Insurance, EastCoast Marketplace, Joy Group y CTOx Labs, entre otras.

Sin embargo, su vocación emprendedora nunca se limitó al mundo de la publicidad.

Sandy también creó El Arepazo, una marca de alimentos nacida en Colombia con una oferta deliciosa y rica en proteína, ubicada en reconocidas zonas de entretenimiento. Más adelante impulsó Casa del Río, un hotel boutique que se prepara para iniciar operaciones en diciembre de 2026.

En Febrero 2026 fundó La Colombianada LLC y puso en marcha en Miami una experiencia gastronómica de parrilla tradicional junto con su esposo. La operación, bajo la marca The Compa, cuenta actualmente con presencia en The Underline, en Brickell, y en Margaret Pace Park, frente a la bahía.

El proyecto también ha participado en eventos de gran formato, entre ellos el FIFA Fan Fest celebrado en Wynwood durante la Copa Mundial de 2026.

Cada empresa pertenece a una industria diferente, pero todas han representado desafíos similares: definir un concepto, validar una oferta, calcular costos, formar equipos, atraer clientes, organizar procesos, construir una marca y adaptarse cuando la realidad no coincide con el plan inicial.

Sandy conoce el lenguaje de las multinacionales, pero también sabe lo que significa comenzar con recursos limitados, tomar decisiones bajo presión y preguntarse si las ventas del siguiente fin de semana serán suficientes.

En ese cruce entre dos mundos comenzó a formarse Hello Marketeros.

La gran desigualdad del emprendimiento

Estados Unidos es un país impulsado en buena medida por sus pequeños negocios. Según la Oficina de Promoción de la Administración de Pequeñas Empresas, existen aproximadamente 34,8 millones de pequeñas empresas, equivalentes al 99,9 % de los negocios del país. Estas compañías emplean cerca de 59 millones de personas, alrededor del 45,9 % de los trabajadores estadounidenses. Los datos muestran que la pequeña empresa no ocupa un lugar marginal: es una parte esencial de la economía.

Pero crear una empresa y lograr que permanezca abierta son dos retos distintos.

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos encontró que el 57,3 % de los establecimientos creados en 2018 continuaba operando cinco años después. En otra cohorte analizada, solamente el 34,7 % de los establecimientos nacidos en 2013 seguía activo una década más tarde. Las cifras no significan que todo cierre sea un fracaso —algunos negocios cambian, se fusionan o concluyen su propósito—, pero sí evidencian la fragilidad de los primeros años. Bureau of Labor Statistics y datos de supervivencia a diez años.

Es el periodo que con frecuencia se conoce como el valle de la muerte empresarial: la etapa comprendida entre el entusiasmo de iniciar y la capacidad real de lograr estabilidad.

Para Sandy, una parte importante del problema es la desigualdad en el acceso al conocimiento.

Las grandes compañías tienen presupuesto para contratar a los mejores profesionales de cada área, integrar equipos, capacitarlos y poner toda la estructura en movimiento. El emprendedor, en cambio, muchas veces no tiene ese financiamiento ni ese conocimiento. Entonces termina utilizando la improvisación como principal herramienta de gestión.

— Sandy Barón

Improvisar puede ayudar a resolver una emergencia, pero no debería convertirse en el modelo operativo de una empresa. Cuando todo depende de la intuición del propietario, el negocio se vuelve difícil de medir, delegar y escalar.

Muchos emprendedores tienen productos extraordinarios y una enorme capacidad de trabajo. Lo que no siempre poseen es una ruta que les permita responder preguntas fundamentales: ¿quién es realmente su cliente?, ¿cuánto cuesta producir?, ¿cuál debería ser el precio?, ¿qué diferencia a la marca?, ¿qué canal de venta conviene?, ¿cómo medir resultados?, ¿cuándo contratar?, ¿qué procesos deben documentarse?, ¿cómo pasar de vender a construir una empresa?

Hello Marketeros nació para ayudar a responder esas preguntas.

Trasladar el conocimiento, no copiar a las multinacionales

La propuesta de Sandy no consiste en pedirle a una pequeña empresa que se comporte como una corporación con miles de empleados. Sería poco realista y, en muchos casos, contraproducente.

Lo que busca es identificar las prácticas que hacen fuertes a las grandes organizaciones y adaptarlas a la realidad del emprendedor.

Planear antes de invertir. Conocer al consumidor antes de comunicar. Calcular antes de fijar un precio. Medir antes de concluir si una estrategia funcionó. Crear procedimientos antes de delegar. Capacitar antes de exigir resultados. Proteger la caja antes de pensar en una expansión apresurada.

Durante casi dos décadas, Sandy ha desarrollado metodologías en estrategia, marketing, posicionamiento, comunicación, experiencia del cliente, estructuración comercial y crecimiento empresarial. Hello Marketeros convierte ese conocimiento en herramientas comprensibles, prácticas y accesibles para los pequeños negocios.

El objetivo no es llenar al emprendedor de términos técnicos. Es ayudarlo a tomar decisiones con mayor claridad.

Tampoco se trata de prometer fórmulas mágicas. Una metodología no elimina el riesgo natural de emprender, pero puede reducir errores evitables, facilitar el aprendizaje y ofrecer una ruta cuando el empresario no sabe cuál debería ser su siguiente paso.

Del conocimiento al laboratorio real

Hello Marketeros fue concebido como un ecosistema, no simplemente como una plataforma de contenidos.

Su punto de partida es el diagnóstico: comprender la etapa en la que se encuentra cada negocio, identificar sus fortalezas y descubrir las áreas que necesitan atención prioritaria. A partir de allí se construye una ruta que integra entrenamiento, herramientas, planes de acción, acompañamiento y comunidad.

Uno de sus componentes más importantes son los MarketLabs, laboratorios empresariales en vivo donde los emprendedores pueden aplicar lo aprendido en condiciones reales de mercado.

Allí una marca puede observar cómo reaccionan los clientes, evaluar su presentación, probar mensajes, analizar precios, recibir retroalimentación y medir resultados. El mercado deja de ser únicamente un lugar para vender y se convierte en un espacio para investigar, perfeccionar y crecer.

La alianza entre Hello Marketeros, Market Support Miami LLC y EastCoast Marketplace, liderado por Lucía Marinelli, permite conectar la formación empresarial con escenarios reales de comercialización y con una amplia comunidad de vendedores del sur de Florida.

La visión es acompañar al emprendedor desde su diagnóstico inicial hasta su preparación para ingresar a nuevos canales como comercio electrónico, ventas mayoristas, retail, distribución y expansión territorial.

Las personas como parte de la solución

Aunque Sandy mantiene la dirección estratégica de sus compañías, insiste en que ninguno de sus proyectos podría avanzar sin las personas que los hacen posibles.

Durante años ha formado un equipo talentoso capaz de asumir responsabilidades, resolver desafíos y crecer dentro de entornos exigentes, estratégicos y disciplinados. Para ella, delegar no significa desaparecer de una empresa; significa construir capacidades para que el conocimiento deje de vivir únicamente en la cabeza del fundador.

Esa creencia también forma parte de Hello Marketeros.

El emprendedor suele acostumbrarse a hacerlo todo: vender, comprar, responder mensajes, producir, publicar, cobrar y resolver emergencias. Pero una empresa no puede crecer de manera saludable si cada decisión continúa dependiendo exclusivamente de una sola persona.

Por eso, el programa no busca únicamente fortalecer marcas. También busca desarrollar líderes capaces de organizar equipos, establecer responsabilidades y confiar en el talento de otros.

Estoy convencida que las personas son parte de la solución. Cuando alguien recibe formación, dirección, confianza y estándares claros, puede crecer de una manera extraordinaria.

— Sandy Barón

Fe, familia y propósito

Detrás de la empresaria y la estratega también existe una mujer profundamente conectada con su familia y con su fe.

Camilo, Federico y María José han acompañado las distintas etapas de una vida empresarial marcada por los cambios, los riesgos y los nuevos comienzos. En ellos, Sandy encuentra su razón más poderosa para continuar construyendo un legado que no se limite a crear compañías y crear patrimonios, sino que también genere oportunidades para otras familias.

Su fe, por su parte, ha sido el eje desde el cual interpreta cada etapa del camino.

No están solos

Hello Marketeros es el resultado de muchas dimensiones de una misma mujer: la hija que creció observando a sus padres construir negocios, la ingeniera industrial que aprendió a organizar sistemas y procesos, la estratega que conoció el funcionamiento de las multinacionales, la empresaria que fundó compañías en Colombia y Estados Unidos, la esposa y madre que construye junto a su familia, y la mujer de fe que reconoce a Dios como la fuente de su dirección y propósito.

Por eso, el proyecto no habla desde una teoría distante.

Habla desde la experiencia de haber acertado, corregido, reorganizado y vuelto a comenzar. Desde la certeza de que emprender puede sentirse profundamente solitario, especialmente cuando las ventas no responden, los recursos se reducen y todas las decisiones parecen recaer sobre una sola persona.

El mensaje que Sandy quiere transmitir es claro: atravesar el valle de la muerte no debería ser una prueba individual ni una caminata a ciegas.

Nike comenzó almacenando zapatos en una lavandería. McDonald's creció cuando convirtió una operación exitosa en un sistema replicable. Detrás de ambas historias hubo años de aprendizaje, ajustes y decisiones que difícilmente caben en una frase inspiradora.

Las grandes compañías no nacieron grandes. Aprendieron a estructurarse.

Hello Marketeros quiere acercar esa posibilidad a quienes hoy venden desde una mesa, preparan sus productos en casa, atienden personalmente cada pedido o todavía intentan descubrir cómo transformar una habilidad en una empresa sostenible.

Porque un emprendedor no siempre necesita otra frase motivacional. A veces necesita un diagnóstico claro, una metodología, un espacio para probar, un equipo que lo oriente y una comunidad que le recuerde que no está solo.

Ese es el propósito con el que Sandy Barón creó Hello Marketeros: convertir casi 20 años de experiencia empresarial en una ruta de crecimiento para quienes tienen el valor de comenzar.

No para prometer que el camino será fácil, sino para demostrar que puede recorrerse con fe, mejores herramientas, decisiones más inteligentes y la compañía adecuada.